GameBlog semanal #270, vampiros de marzo y Medianoche
¡Bienvenidos al GameBlog semanal, en este caso el #270! El anterior lo tenéis por aquí, si hay curiosidad.
Me siento extraño esta semana, porque habitualmente estaría ilusionado o con ganas de que llegue el miércoles para jugar la nueva expansión de World of Warcraft. Si decido no hacerlo, sería la primera que no juegue, por lo menos de salida. Hablaremos de eso y los lanzamientos de marzo más abajo; de momento, vamos con algo en lo que ya estoy dentro.

Videojuego semanal
Code Vein II
Un mes «tarde», pero acabé lanzándome a por el segundo juego de esta marca de la que tanto esperaba. No es la secuela continuista que yo esperaba, pone nueva historia y personajes sobre la mesa, apostando además por una estructura jugable distinta con su mundo abierto. Sin embargo, admito que una vez me puse, lo sentí muy Code Vein. Tanto para bien… como para mal.
Empezando por lo malo, hay algo que parece marca de la casa: el tirante apartado técnico. Los bajones ocasionales en cinemáticas resultan un poco molestos, pero es durante la acción cuando el rendimiento duele de verdad. También padecí con los feos giros de cámara que provoca el objetivo fijado, fastidiándome o complicando varias peleas. Todo esto es una parte muy mejorable del juego.
¿Y lo bueno? Para mí, su ambientación y el tono general que tiene la historia. Independientemente de su calidad final (ya veremos), las aventuras con viajes en el tiempo gozan de un encanto especial que las vuelve mínimo entretenidas. Por ahora la premisa es sencilla, con nuestro protagonista vinculado a la compañera principal, Lou, y viajando al pasado para resolver problemas de la época.
Una de las cosas que más me chocó al anunciarse Code Vein II es el estilo artístico, que apostaba por diseños distintos al «anime habitual». Admito que de primeras no me gustaban nada, pero poco a poco fui tolerándolo y ahora, jugándolo, en cierto modo lo aprecio. Sus personajes tienen un toque original en ese aspecto y quizá eso ayude a volverlos memorables. Ya veremos.
Code Vein necesitaba una secuela (2021)
Rejugando Code Vein
Sale Midnight… ¿qué hago?

Soy jugador de World of Warcraft desde que se lanzó y aunque las últimas expansiones las jugué solo de vez en cuando, el primer mes siempre es una gozada. El inicio de una nueva etapa en este MMORPG es un momento muy especial para mí. O lo fue… hasta The War Within. Admito que sí la disfruté, pero ya se notaba distinto tras la genial secuencia de Dalaran.
Más allá de la jugabilidad (que en ese sentido, suelen cumplir) siento que cada vez apuestan menos por ofrecer una historia principal que emocione de verdad. Creo que fue desde Dragonflight, cuando tomaron la decisión de que todo sería amistad y acuerdos, que el nivel de conflicto que caracterizaba a Warcraft se esfumó. Pasó a ser solo la típica alianza genuina de buena moral y no por un mal mayor.
No digo que las últimas expansiones estén mal escritas, porque en su mayoría no me lo parece. Mi punto es que se siente poco presente el espíritu original de la saga. Sospecho que trastear y abandonar a Sylvanas fue el punto de quiebre en el que mucha de esta historia perdió su gracia, sosteniéndose por nostalgia y unos pocos personajes que nunca están a la altura de la Reina y compañía.
La temática de Midnight, empezando con elfos de sangre y Lunargenta, me atrae. Igual que el vacío y Xal’atath, el único de los nuevos que considero tan sólido como los antiguos. Sin embargo, algo me dice que se seguirá estirando el chicle de la villana hasta el extremo o que la derrotaremos y ¡ups! ¡Ella era lo único que impedía la llegada de -inserte siguiente jefe-! Ojalá me equivoque. Ya veremos si entro o no…
Opinión final de Shadowlands
Dragonflight
The War Within
Mis juegos de marzo

Este mes lo dividiremos entre lo que jugaré seguro y lo que me interesa seguirle la pista. El relanzamiento de marzo era mi querido Dynasty Warriors, pero lo retrasaron a una fecha indefinida. Y todavía no estoy metido en Legacy of Kain, así que… Teniendo en cuenta que no sé qué haré con WoW, la cosa quedaría así:
Jugaré:
Greedfall: The Dying World (PS, Xbox, jueves 12, PC martes 10): tras abortar misión con Disciples: Domination (por culpa del brujo de Diablo II) volví a retrasar mi dosis táctica de rol occidental en beneficio de esta precuela de Greedfall. Su desarrolladora, Spiders, es una de las pocas que intentan mantener el «espíritu Bioware» vivo y hasta ahora su trabajo es muy decente. Me gustó mucho el primer juego y este, aunque propone cambios arriesgados en su sistema de combate, me parece bien. Al fin y al cabo, la acción en tiempo real con pausas (como Dragon Age: Origins) es de mis estilos de batalla favoritos en videojuegos. Falta ver qué tal lo implementaron.
The Seven Deadly Sins: Origin (PC, iOS, Android lunes 16) gasté tiempo de mi vida en ver este anime, uno que en realidad nunca acabó de convencerme. Quiero aprovechar esa experiencia para experimentar el acercamiento RPG a su universo. Probablemente acabará descartado, como la mayoría de free-to-play que pruebo, pero… ¿quién sabe?
Me interesa:
¿World of Warcraft: Midnight? (PC miércoles 4)
Solasta II (PC jueves 12): otro RPG táctico occidental que apunta maneras, pero empieza en acceso anticipado. Con el primero jugué bastante en la previa y cuando salió el título completo, no me apeteció repetir por haberlo quemado. ¡Evitaré cometer el mismo error! Lo vigilaré de cerca hasta que esté completo o me apetezca tanto que ignore mi propia advertencia.
Crimson Desert (PS, Xbox, PC jueves 19): aventura de acción de mundo abierto que nos resulta familiar a los que jugamos Black Desert, con ese combate espectacular y vistoso. Es un proyecto que parece muy ambicioso, ¿quizá demasiado? Sin duda, será un juego que marque la diferencia este año y ojalá sea para bien. Como imagino que estaré liado con otros títulos, probablemente espere un poco a pillarlo.
