Reverse Collapse: Code Name Bakery, la joya oculta del SRPG
Gracias a la demo que probé el año pasado me esperaba que este Reverse Collapse: Code Name Bakery fuese muy bueno… ¡pero no tanto! Y es que estamos ante un RPG táctico mucho más profundo de lo que aparenta a simple vista. Ya no solo por su genial jugabilidad, también por la presentación audiovisual y su historia, contada en formato similar a una novela visual.
A pesar de que el juego ocurre 30 años después del título de móviles llamado Girls Frontline, no hace ninguna falta haberlo experimentado para disfrutar de este. Aunque sí debemos tenerlo en cuenta, como comentaré más adelante. ¡Paso a explicaros el porqué me parece una joya de videojuego! De momento solo está en Steam, pero se le espera también para Nintendo Switch.
La odisea de Jefuty

Nos situamos en un futuro en decadencia donde Mendo, un joven soldado de la Antártida, tiene la misión de encontrar a una misteriosa joven. Todo empieza cuando encuentra a su objetivo, una chica llamada Jefuty, y debe escoltarla de vuelta a su tierra por orden de sus superiores. El problema es que ella solo aceptará acompañarlo con una condición: primero deben rescatar a su hermana.
Por supuesto, el viaje no resultará sencillo. El obstáculo más importante es el bando contrario a los de la Antártida, una división militar que también busca capturar a Jefuty a cualquier precio. Con esa premisa, viviremos una odisea en la que contaremos con muy pocos amigos y deberemos afrontar la infinidad de complicaciones que rodean a nuestra protagonista.
Lo cierto es que es una historia más compleja de lo que esperaba y nos reserva un montón de sorpresas que no puedo comentar para evitar destripes. Gracias también a la conexión con su jugabilidad, nos sumergiremos de lleno en una trama en la que siempre estaremos en desventaja y sufriremos junto a Jefuty de principio a fin. Y a mí me encantó todo el conjunto.
Eso sí, debemos tener en cuenta que la aventura maneja varios conceptos que no conoceremos sin experimentar previamente el universo de Girls Frontline (proyectos científicos, bandos militares y sucesos del pasado). Por ello, es muy recomendable leer cada una de las entradas que se desbloqueen en nuestro códice para entenderlo todo. Hay muchísimo texto entre una cosa y otra, ya os lo adelanto.
Guerras de la Antártida

La aventura está dividida en capítulos con multitud de fases jugables y veo necesario aclarar que no todas se centran en el combate. De hecho, incluso las que envuelven batallas son bastante variadas (con cada posibilidad muy bien indicada) y tienen distintas mecánicas y objetivos, obligándonos a planear bien nuestros movimientos para cumplir la misión de turno (y los requisitos opcionales, si nos vemos capaces).
Una de las quejas recurrentes que pude leer es que vivimos un buen número de tramos en los que primará el sigilo y será obligatorio para pasar desapercibidos, en algunas ocasiones a prueba de ensayo y error. A mí, a pesar de parecerme menos entretenidas que las partes de combate, sentí estas operaciones de infiltración o huida muy bienvenidas, aportándonos inmersión en la historia.
Centrándonos en el combate, tendremos hasta seis personajes disponibles según la fase en la que nos encontremos, ya que solo estarán presentes aquellos que se encuentran ahí en ese momento de la trama. Cada uno tiene sus propias armas que debemos ir mejorando, así como un set de habilidades especiales que tocará subir y personalizar según lo que prefiramos.
Aun así, quizá la parte más importante es la progresión de objetos y la preparación previa a la batalla. En cada fase llevamos una mochila que cargaremos con un buen montón de explosivos, dardos tranquilizantes, trampas y un sinfín de utensilios distintos imprescindibles para el éxito de las misiones. Antes de cada combate hay que organizar muy bien el inventario y utilizar los recursos con cabeza para evitar el fracaso.
Semi-novela visual

Algo que no mencioné antes es que el juego es un remake del primer proyecto del estudio e hicieron todo lo posible para que luciese lo mejor posible. Por ello, la historia contada en formato de novela visual no solo está generalmente bien narrada, también luce unas ilustraciones preciosas en sus imágenes estáticas y diseños de personaje.
Sin ir más lejos, nos presentan un opening increíble y muy inspirado, que os recomiendo ver para motivaros a jugar si todavía tenéis dudas. ¡Es de esos que cobran todavía mayor significado según avanzas! Esta versión del juego está bastante cuidada a nivel audiovisual, con voces en japonés de seiyu muy reconocibles. Los textos están en inglés, así que toca dominar el idioma para comprenderlos.
Pese a los grandes esfuerzos en esas áreas, los costes son los que son y tenemos escenas importantes presentadas con las animaciones de los modelos «chibi» que también se ven durante las fases jugables. Para mí esto no es un problema, la verdad. Incluso afirmaría que se trata de una opción preferible a que simplemente nos expliquen secuencias de acción a través de puro texto como hacen otras novelas visuales.
Algo que sí debería puntualizar en la parte «negativa» es que los escenarios y ciertos enemigos sí se repiten bastante debido a la propuesta de su historia. No se notaría si fuese una experiencia más corta, pero sabed que estamos ante una aventura en la que llegar al final verdadero podría llevaros fácilmente más de 60 horas. ¡Tened en cuenta que es un RPG bien largo!

Valoración final
92/100
Reverse Collapse: Code Name Bakery es un juego muy especial, genialmente elaborado, todo ello a un precio ridículo para el enorme contenido de calidad que ofrece. Estuve tentado de compararlo con Fire Emblem por su estructura jugable, pero los múltiples objetivos a cumplir y el importante uso de objetos le dan su propia personalidad.
También debéis tener en cuenta que no es un juego para todo el mundo. Al final, el título no solo es de larga duración, también resulta exigente en sus batallas y propuestas de sigilo, algo que podría frustrar a más de uno. Afortunadamente, tenemos para elegir tres niveles de dificultad. Y ya os digo que completarlo en la normal me supuso un reto en varias operaciones.
En definitiva, la experiencia me ha dejado tan contento como satisfecho. Le deseo el mayor de los éxitos para que la compañía continúe por esta línea de videojuegos para un jugador, en vez de los gacha para móviles como de hecho es Girls Frontline, su «precuela». Y sabed que a mí no me apasiona la temática bélica, sea contemporánea o de ciencia ficción, pero aquí me conquistaron con Jefuty y compañía.
Y si decidís jugarlo y al final os quedáis con ganas de más, podéis rejugar fases para mejorar puntuaciones y disfrutar del Nuevo Juego+. ¡Casi nada!
Qué harían este tipo de compañías con el presupuesto de los triple A, siempre nos preguntamos