Final Fantasy Resonance, otro gran JRPG resplandece sin gacha

El primer Octopath Traveler presentó un estilo de arte pixelado que Square Enix elevó con cada juego del estilo, hasta el punto en que muchos nos preguntábamos cuándo llegaría a sus sagas principales. ¡Y ahí está! Final Fantasy Resonance abraza la dinámica HD-2D, cada vez más modernizada, para presentar un JRPG que mezcla el homenaje a su universo con pura esencia clásica.

Para quien no lo sepa, este juego adapta la historia de Brave Exvius, un título de móviles que cerró tras diez años en activo. Aquí rescatan parte de su trama, en concreto la llamada «primera temporada». Esto solo es información por si tenéis curiosidad, claro. Podéis estar tranquilos: Resonance se siente como un juego completo e independiente, con un principio y final cerrados.

Dicho eso, poco me extrañaría que Square decidiese lanzar secuelas en el futuro. Estamos ante una entrega más que digna de la saga que ofrece una experiencia JRPG muy sólida y satisfactoria. Vamos por partes, aunque ya os digo que no todo va a ser positivo… ¡pero casi!

Aventura JRPG clásica

Final Fantasy Resonance mapamundi exploración chocobo Rain
Hay paisajes preciosos incluso en el mapamundi, que está muy bien hecho

La estructura jugable de Resonance está claramente enfocada hacia los que aprecian el estilo clásico o lo echasen de menos en la saga. Para que me entendáis: además de la misión principal, aquí tenemos un mapamundi a explorar, varias ciudades, mazmorras, misiones secundarias, desafíos extra y tesoros repartidos por el mapa. Y como buen juego moderno, la mayoría están bien señalizados.

Ese último detalle es algo que aprecio, porque muchos JRPG antiguos de este corte ocultan artificialmente sus secretos y tareas perdibles. ¡Y solo te los encontrarías de casualidad o con una guía! Me encanta que los juegos modernos de este tipo sigan reservándose sus sorpresas, claro, pero sin volvernos locos buscando para completar el 100% del contenido opcional.

Como en los viejos Final Fantasy, tenemos cierta libertad para explorar y entrenar a nuestros personajes buscando lugares con monstruos generosos en experiencia. A mí dicha práctica me parece desaconsejable, ya que estropea la tensión de una aventura principal bien diseñada a nivel de desafío. Y la historia de Resonance es así; vale la pena afrontarla siempre con el poder «justo».

Hay mucho espacio para completar misiones secundarias y explorar un poco sin romper la dificultad base de la principal. De todas formas siempre se agradece que tengamos esa opción, porque hay mucha gente que disfruta volviendo a sus personajes más poderosos de la cuenta. Todo dependerá de cómo quiera afrontar cada jugador este magnífico sistema de combate.

Batallas de fantasía… por turnos

En lo personal, el combate del juego me encantó y está al nivel de los recientes Octopath Traveler, solo que con un toque diferente que lo acerca a su propia saga. Aquí tendremos batallas por turnos con la acertada fórmula de vulnerabilidades y barra de aturdimiento, mecánicas clave para ganar con nuestro equipo de hasta cuatro personajes.

Lo interesante del sistema es que ofrece muchísima personalización; cada héroe tiene su rol y capacidades propias, pero adquiere capas de profundidad a nuestro gusto según las habilidades y la «vision» que le asignemos. Imagino que la mayoría lo sabe, pero por si acaso: las «visiones» son una suerte de invocaciones asignables a cada personaje (como en los Persona).

Además de darnos una preciosa ración de «fanservice» de la saga, pues dichas visiones son los protagonistas de antiguos Final Fantasy, lo cierto es que otorgan múltiples opciones para fortalecernos y esgrimir habilidades especiales. La posibilidad de combinar a nuestros héroes con sus «visiones» otorga un amplio abanico de estrategias que debemos adaptar a cada batalla.

El buen sistema de progreso y personalización brilla especialmente en el último tercio de la aventura, cuando los jefes empiezan a ponerse serios y encontramos contenido opcional desafiante. Si no vamos inflados de experiencia, nos toparemos con un buen puñado de enfrentamientos emocionantes y muy dignos de esta saga. Al fin y al cabo, jefes es lo que no nos va a faltar en Resonance.

Jefazos por doquier

Final Fantasy Resonance combate desafío jefe arma legendaria
Hay un montón de monstruos con diseños geniales en el contenido opcional

Un detalle que me sorprendió del juego es la cantidad de enemigos poderosos que tiene repartidos por sus misiones. Los buenos jefazos de la historia principal ya me parecerían suficientes, pero el caso es que hay muchísimos más en las misiones opcionales. No recordaba tanto contenido de este estilo desde los infames eones negros de Final Fantasy X. Aquí, por suerte, es bastante más accesible y divertido de completar.

En Resonance tenemos jefes para adquirir invocaciones y un enemigo icónico opcional al encontrar cierta «vision» especial. Pero es que además los veremos en pequeñas mazmorras custodiando tesoros menores y unos cuantos que protegen armas legendarias. Estos últimos, por ejemplo, no son precisamente batallas cortas y fáciles.

Resulta importante señalar que el disfrute de completar estos desafíos dependerá, además del gusto de cada jugador, del nivel con el que te enfrentes a ellos. Si estás a la par, las luchas serán tensas y requerirán estrategias muy bien medidas para superar cada combate. Y eso está genial… hasta cierto punto. ¡Porque es que hay muchísimos!

Tras experimentarlo por mi cuenta, me percaté de que la enorme cantidad de batallas largas e igualadas empezaba a abrumarme por lo mucho que se extendían. Justo por eso decidí dejar la mayoría para después de completar la historia principal. En ese punto, afrontar al generoso número de jefes restante se volvió mucho más divertido. Y como cualquier veterano podría esperarse, al final del camino nos esperará cierta Arma.

Vale, pero ¿y la historia?

Final Fantasy Resonance Bruja Fina prólogo cinemática
El estilo de la espectacular cinemática del prólogo no volvemos a verlo, y habría encajado genial en muchas escenas

¿He dejado lo peor para el final? En realidad, no necesariamente. Los jugadores que aprecien el estilo narrativo y estructura de trama de los JRPG clásicos, se encontrarán como en casa. Pienso que Final Fantasy Resonance propone una historia y personajes muy sólidos, con una agradecida profundidad que en su mayoría exploraremos durante sus misiones secundarias.

La trama principal tiene puntos bastante altos y para mí el mejor fue el del capítulo 3, con un arco potente y emotivo que me fascinó en varios sentidos. A partir de ahí, el cuento se acelera y empezamos a desvelar misterios interesantes, con algunos giros en cierto modo previsibles, pero que funcionan muy bien. En general y si no peco de exigente, quedé bastante satisfecho hasta casi el final.

Si me pongo quisquilloso, admito que no todo me pareció tan bueno. El enfoque narrativo clásico suele sufrir de varias conveniencias para que la trama avance y algunas escenas clave se alargan en exceso con diálogos reiterativos. Además, no terminaron de convencerme varios detalles importantes de la trama y en concreto la gestión del personaje de Fina durante la aventura, con todo lo que implica.

Analizándolo fríamente, sospecho que algunas de estas inconsistencias están relacionadas con su origen de Brave Exvius: la dirección narrativa de un juego como servicio a largo plazo. Me faltaron conceptos en los que profundizar y eso provocó que el final del juego no me pareciese tan satisfactorio como otros Final Fantasy, que suelen ofrecer un pico emotivo mucho más elaborado y creíble. Dejando eso a un lado, el resto está muy bien.

Final Fantasy Resonance arte promocional Fina Bahamut

Valoración final

90/100

Resonance es un Final Fantasy magnífico que vale mucho la pena jugar, en especial si eres fan de su saga, porque trae un enorme repertorio de referencias al resto de juegos de la misma. Si aprecias los JRPG pero eres nuevo en Final Fantasy o no jugaste tantos, apuesto a que también te gustará mucho. Sin embargo, debo avisarte: no leas los textos en los santuarios de visiones en los que reclutas a los viejos héroes. ¡Te destriparán los juegos antiguos!

Lo sorprendente de este título es que, en mi experiencia, disfruté mucho más de su jugabilidad que de su historia y personajes como tal. A estos últimos también los aprecié bastante, por supuesto, pero sentí que el verdadero atractivo residía en superar la aventura de fantasía épica con su sistema de combate. Creo que es casi la primera vez que me pasa en un Final Fantasy.

¡Y poco más! Confío en que Resonance reciba secuelas que adapten el resto de temporadas de Brave Exvius, porque su mundo y héroes tienen potencial para arraigarse todavía más en el corazón de aquellos que no los conocíamos. Rain me pareció un protagonista principal correcto, pero con margen de mejora. ¡Ojalá volvamos a verlo en un nuevo juego!

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