GameBlog semanal #291, de guerra a guerra Suikoden
¡Bienvenidos al GameBlog semanal, en este caso el #291! El anterior lo tenéis por aquí, si hay curiosidad.
Me salté la semana anterior, así que no lo comenté, pero llevamos días en un agosto anormalmente cargado de novedades y regresos. Eso sí, admito que a mí solo me interesa la novedad indie española Duskfade (sale este mismo jueves), la vuelta de Steins;Gate con su Re;Boot (el día 20) y la secuela de Captain Tsubasa, que llegando a final de mes, le tocará su turno bastante más tarde.
En cualquier caso, como recordatorio, también estarán ahí Mortal Shell 2 (el día 20), Brigandine: Abyss (26), Star Wars: Zero Company (27), Resonance: A Plague Tale Legacy (27) y Metal Gear Solid Master Collection Vol.2 (27). ¡Los dejo por aquí en caso de que a alguien le interesen! Veremos qué tal salen todos, porque la mayoría de esta lista me genera dudas.

Videojuego semanal
Suikoden II
Sigo en mi viaje de descubrimiento de Suikoden, que lo empecé el mes pasado. Superado el primer juego, debo decir que me gustó bastante. Su único punto débil es que tiene las trabas habituales de la época en su diseño, con ese accidental reclutamiento de sus 108 personajes. No hay mucho de curiosidad o exploración en ciertos casos y sospecho que estaba pensado para venderte las guías.
Más allá de los «accidentes» que podrían privarte del final verdadero, me queda claro que el primer Suikoden fue un juegazo para la época. Su narrativa está muy simplificada por las limitaciones del momento, pero la idea de su trama, esa aventura tan entretenida y el sistema de combate con seis personajes lo hace merecer mucho la pena.
Algo muy meritorio es la calidad de la propia versión remasterizada, porque se nota el trabajo que hay detrás de las mejoras de accesibilidad y el apartado visual. El juego se ve precioso con esos nuevos fondos y en general luce perfecto, con toda la esencia clásica sin renunciar a la necesaria modernización que hoy en día. En ese aspecto, a mí me tiene conquistado.
Acabé Suikoden I con el final verdadero y quedé satisfecho con la experiencia, tardando poco en iniciar la segunda parte. Al principio me encantó, con esa clara potenciación al enfoque narrativo, presentando personajes principales con bastante encanto. Sin embargo, diría que el tema de los reclutamientos con otra vez tantos aliados por reunir… ¡uf! Quizá debí espaciar más el turno de la secuela.
La vuelta de Dragon Ball: Sparking! ZERO

El lanzamiento de la nueva expansión de Sparking Zero dio mucho que hablar con sus mejoras, modos y personajes nuevos. Reconozco que me planteé comprarlo, porque me apetecía nuevo contenido y quería disfrutar de varios de sus luchadores. En mi caso, Vegeta y Trunks en sus versiones de GT, Super 17, Pikkon y alguno más por ahí.
Pero en fin, al final no lo hice; me cuesta bastante comprar DLC y más de juegos de lucha. Entendí la polémica que hubo con este, pero si os soy sincero, lo veo muchísimo mejor que el anterior. Cuesta el mismo dinero, pero ofrece como el doble de contenido, mientras que el primero solo tiene algunos personajes y varios de ellos eran de Daima.
Sin embargo, incluso sin haber pasado por caja, el DLC fueron buenas noticias para cualquier jugador de Sparking Zero. Las batallas online se animaron y llevan muchos días activas, por lo que pude pasarme a ratos para echar unos cuantos combates improvisados. Había todo tipo de jugadores en lo referente al nivel de habilidad y aunque yo no pudiese controlar a los nuevos personajes, ¡solía tocar enfrentarme a ellos!
En resumen, acabé satisfecho y quitándome el gusanillo de Dragon Ball sin gastar nada. Por muchas polémicas que existan a su alrededor, pienso que es de los mejores juegos de la saga. Para mí, junto a Kakarot si quieres centrarte en la historia, o Fighter Z si prefieres batallas más serias y equilibradas. Sparking es puro «fan-service» y recupera esa agradecida dinámica de los Budokai Tenkaichi.
