Paranormasight: The Mermaid’s Curse, el segundo bajó el nivel
Podríamos decir que este nuevo Paranormasight: The Mermaid’s Curse nos vino por sorpresa, lanzándose al poco tiempo de anunciarse. Y es que el primer juego, The Seven Mysteries of Honjo, es una novela visual interesante y llamativa con ese estilo de arte tan característico. Esta segunda parte viene a ofrecernos algo similar con nueva historia y personajes.
Valoración Paranormasight: The Seven Mysteries of Honjo
Más allá de menciones ocasionales a algún individuo o evento del anterior juego, este nuevo Paranormasight es totalmente independiente y puede jugarse sin experimentar el anterior. Aun así, ambos son novelas visuales con narrativa y estructura muy similar, por lo que es probable que te guste uno si el otro te atrapó. ¡O quizá no, como vais a leer a continuación!
En primer lugar, ambos son distintos en un aspecto clave que podría marcar la diferencia: la ambientación. Empezaremos con eso.
La maldición de la Sirena

Esta nueva aventura se cuenta desde el punto de vista de hasta cuatro protagonistas, que se encuentran principalmente en una isla ficticia de Japón, Kameshima. Lo que les une es la investigación sobre la existencia de las sirenas, así como el pasado de la propia región. Poco a poco irán desentrañando los secretos que ocultan tales leyendas, cada uno impulsado por sus propias motivaciones.
Sobre la historia, estamos ante un inicio bastante denso en el que presentan a los personajes, nos ponen en contexto con escenas previas y ofrecen un montón de textos a leer en los «archivos». Los mitos y descripciones podrían parecer opcionales, pero son datos útiles y necesitaremos conocerlos para resolver sus futuros enigmas. Aun así, es cierto que tanta lectura de puro texto rompe el ritmo de la trama.
A eso le sumamos la ambientación; mientras el anterior juego apostaba por algo más oscuro, aquí el paisaje de pueblo isleño le resta tensión a cada escena. Siguen describiéndose y mostrándose sucesos sobrenaturales inquietantes, pero son menos y tienen un impacto más suave. Por ello, mejor que no busquéis aquí detalles de novela de terror. El potencial lo tenía, solo que no tomaron ese camino.
Los sucesos del anterior juego se sentían dinámicos y emocionantes en varios de sus tramos. Con Mermaid’s Curse estamos ante una aventura más pasiva, donde la mayoría son conversaciones en calma y descripciones en los archivos. La temática es interesante, pero más por las leyendas del pasado que por lo sucedido en la historia que estamos viviendo.
Investigando tras la cuarta pared

Lo que sí tendremos en la aventura son acertijos y misterios que debemos resolver nosotros mismos. Algunos los vi ingeniosos y otros, francamente, me resultaron casi imposibles de adivinar lejos de descubrirlos por casualidad o buscando la solución en Internet. Aun así, admito que tienen su encanto y el proceso para adquirir el «final verdadero» me gustó por su originalidad.
Y creo que ahí está su punto fuerte, especialmente durante la historia de uno de los personajes, Avi. Junto a su compañera, ambos se dedican a investigar y tienen un rol más activo en ese sentido. Me gustó trabajar la mente y ayudarles con los enigmas, ya sea interpretando un mapa o entendiendo el significado implícito tras una u otra leyenda.
El problema es que el juego está más centrado en eso que en sus propios personajes. Hay varios que considero desaprovechados, incluyendo a la pareja que acabo de mencionar. Se sienten simples herramientas para contarnos la historia y no llega a profundizarse demasiado en casi ninguno. Una vez cumplen su papel, se descartan sutilmente de una u otra forma.
Esa es mi forma de verlo, que quizá sea muy subjetiva. Creo que la novela se enfocó demasiado en su enrevesado misterio y falló en lucir a los personajes implicados en descubrirlo. Llegó al punto en que mis personajes favoritos de la historia acabaron sin importar demasiado, pues el juego le cedió la trama a quien juzga sus verdaderos protagonistas. Y esos a mí nunca llegaron a atraparme.

Valoración final
50/100
Lo mejor de Paranormasight: The Mermaid’s Curse es su leyenda, lo original que se siente ponerte a investigarla y el estilo artístico en general. Por lo contrario, pienso que se rompe demasiado el ritmo de su historia, los personajes importantes son flojos y los que tienen potencial se quedan en secundarios medio descartados. Y suceden más cosas interesantes en los archivos que viviendo la propia aventura.
Además de eso, arrastra el mismo error que el juego anterior: prescindir de voces en los diálogos. Para mí le resta encanto al conjunto y más cuando los protagonistas me parecen tan insípidos. El juego prefirió lucir la leyenda y se olvidó de nutrir a los personajes que estaban viviéndola. Por no hablar de la exposición de escenas, que es un poco simple y estática.
Pienso que quienes valoren más los misterios podrán disfrutar de verdad de Mermaid’s Curse, pero yo le doy mayor importancia a los personajes. Y aquí me decepcionaron bastante, pues los interesantes son de los que menos se habla. Por lo tanto, si valoráis detalles similares a los que comento, os recomiendo más The Seven Mysteries of Honjo que este segundo título.
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Extra: opinión con -SPOILERS-

Como me parece muy frío ofrecer mi reseña de forma tan superficial y sin justificar un poco más mi opinión, ¡voy a hacerlo en un bloque aparte! Y para ello, como bien sabéis, debo utilizar spoilers; no leáis sin haberos pasado el juego. Quiero resolverlo rápido, así que me centraré solo en los personajes para que veáis porqué no me gusta cómo se gestionaron.
Yuza: ¿el protagonista? El más soso de todos y con el que quieren encariñarte apresuradamente en el tramo final con una relación romántica tan idílica como artificial. Conmigo no funcionó. Por otro lado, su compañero Azami es el típico «mejor amigo» que empieza plano y acaba peor. ¿Lo de confesarse a Tsukasa de la nada y fuera de cámara, para luego armar un plan de cara a futuro por puro impulso? El final verdadero es tan forzado que ese grupo de amigos queda fatal…
Sato: una chica graciosa y adorable por su actitud, tiene su toque de misterio y quizá sería de las más interesantes… pero se queda a medias. En ningún momento parece una inmortal con varios años a sus espaldas y muertes horribles a cuestas. Debían ahondar en eso, porque el verdadero villano acaba centrando todos sus planes en estar con ella (en vez de en extender su vida, trabajar en su objetivo real o en cualquier otra cosa…). Entre el romance forzado y lo de entontecer al villano, Sato se nos quedó floja.
Tsukasa: la amiga cuyo verdadero padre habría dado mucho que hablar, en especial si lo relacionamos con lo sucedido con Kikuko. Me estaba gustando, pero pasan rápido por encima de su trama, resolviendo toda la situación fuera de cámara y sin ceremonias para centrarse en Sato y Yuza. Al final es como Azami, solo que con un potencial sin explotar.
Avi y Circe/Yumeko y Sodo: eran de largo los mejores dúos y las historias de cada uno se relegaron a un segundo plano, sintiéndose incompletas. Sodo y Circe quedaron en lo superficial, siendo los ayudantes inteligentes y con poder espiritual. Avi, que aportaba algo distinto y fresco, empezó a actuar por conveniencia de guion para cederle rápido el protagonismo al resto. Lo de Yumeko nos lo cuentan casi todo en los archivos… y es la que mejor quedó a pesar de ello.
Sobae: resulta casi indignante lo poco que la vemos en acción, porque es precisamente ella de la que más quería ver. Es decir, estamos en un juego llamado The Mermaid’s Curse, donde la sirena más importante del trío que pone la «maldición clave», se nos muestra un rato y ya. Y con lo poco que salió, me pareció mejor que la mayoría de protagonistas.
