Ninja Gaiden: Ragebound, la carrera del desplazamiento lateral
Gustándome tanto Ninja Gaiden 4, quería seguir explorando la saga y todavía tenía pendiente este Ragebound. Tardé un poco, pero llegó el momento y tras jugarlo, puedo afirmar que es un estilo de juego que le pega mucho a su universo. En vez de un hack and slash, estamos ante una aventura 2D de plataformas y acción, pero con toda la esencia que debía tener.
En mi caso escribo esto tras completarlo un par de veces, en normal y el modo difícil de su historia para sacar el resto de trofeos. Y es que como debe ser, la primera partida es breve e intensa (¿unas 6 horas?), pero la gracia del juego es llegar a dominarlo para superar sus retos opcionales y el desafío superior que acabo de mencionar. Maldita sea, ¡a mí me costó lo suyo en la segunda!
Precisión ninja

Más que un juego de acción con batallas propiamente dichas, veo la aventura de Ragebound como una carrera de plataformeo que debes superar sin caer en el intento. Hay enemigos en el camino, pero son mas bien obstáculos de los que debes deshacerte de uno o dos golpes certeros. Por supuesto, en la primera partida puedes ir despacio o ignorar a tus adversarios, ¿pero qué clase de ninja haría eso?
El combate como tal toma protagonismo al final de cada fase, que presenta un jefe distinto contra el que utilizar todo lo aprendido para derrotarle. Exceptuando a cierto bicho volador de boca ansiosa, admito que me gustaron todos y cada uno de los jefes. Son muy divertidos de vencer, a la par que desafiantes y en algunos casos, muy puñeteros con sus mecánicas en difícil.
En la dificultad base del juego y haciendo caso omiso de desafíos opcionales, la aventura es bastante accesible para cualquiera con ganas y paciencia para superarla. Moriremos unas cuantas veces, por supuesto, pero creo que es de esas experiencias en las que sientes tu mejora como jugador según progresas. Y eso es muy satisfactorio.
Aunque me gusten, se me dan fatal este tipo de juegos que incluyen daño por colisión con enemigos, como es el caso, pero me divierte el desafío de superarlos. Ragebound ofrece precisamente eso, un juego sólido y bien trabajado en el que sentirte como un verdadero ninja. Puedes tomarte tu tiempo en cada fase si te apetece, pero yo siempre quería avanzar cuanto más rápido mejor.
¿Qué le falta a Ragebound?

Si bien el juego me parece genial tal y como es (¡pese al exceso de daño por colisión, repito!), aquí entra en juego mi opinión subjetiva. Y si me conocéis, habréis adivinado de qué voy a «quejarme»: de la historia. La trama que cuentan cumple y justifica la odisea, tiene escenas bien ilustradas y un par de personajes para protagonizarla. Uno es el ninja del clan Hayabusa, Kenji, y la otra de Araña Negra, Kumori.
Mi problema o mejor dicho, lo que quería ver, es un mayor cuidado en sus diálogos. Me parecen bastante básicos y aunque entiendo que es lo habitual en este tipo de juegos, a mí sí me interesan. En concreto pediría más de Kumori, que tiene un diseño precioso y un potencial muy interesante por explotar. De hecho, ojalá este no sea su único Ninja Gaiden.
Lo bueno de la historia es que tiene dos finales alternativos y otro secreto que impulsa a superar el modo difícil para desbloquearlo. Personalmente, siempre agradeceré ese tipo de alicientes en juegos que motivan la rejugada a mayor dificultad. Conmigo funcionó y ahí me tenéis, sufriendo felizmente para alcanzar dicha conclusión.
En resumen, lo que me faltó es un poco de énfasis en mejorar la calidad narrativa, aunque sé que pido algo que esta saga no me va a dar. Me pasó algo parecido con Ninja Gaiden 4 y sus bonitos personajes desaprovechados. La diferencia es que Kenji, al contrario que Yakumo, no me parece tan potente a nivel estético. ¡Menos mal que podemos vestirlo como el ninja del Cuervo! Y que está Kumori para compensar.

Valoración final
80/100
Un juego de plataformeo y acción genial para echar partidas rápidas y superarte a ti mismo con cada una de ellas. Me gustó mucho, algo que no me sorprende teniendo detrás a los responsables de Blasphemous. Y todo mi cariño a ese tétrico universo, pero ojalá The Game Kitchen quiera, pueda y siga trabajando en otros Ninja Gaiden 2D. Le sientan genial.
Es curiosa la forma en que esta saga me está atrapando con sus nuevas entregas, algo que nunca consiguieron del todo las antiguas. Y eso que yo quiero mucho al Team Ninja, pero agradezco que refresquen la fórmula con novedades a este universo en particular. Y por favor, que vuelva Kumori… ¡sin ser un fantasma rojo en la mayor parte de la aventura!
